¿Qué es un conflicto?

El conflicto define en buena parte el hecho de vivir, es connatural a la vida misma y a todas las manifestaciones de ésta. Todas las épocas históricas, todos los países, razas, grupos y clases sociales; todas las edades, hombres y mujeres, experimentarán y vivirán, consigo mismo o en sus relaciones con su entorno, situaciones de conflicto.

Moralmente hablando, el conflicto es neutro, simplemente sucede, no es malo o bueno en sí mismo.

Lo importante del conflicto es la manera en que reaccionamos al mismo. Los conflictos representan crecimiento y desarrollo si aprendemos a convivir positivamente con ellos, a gestionarlos y resolverlos. Si el conflicto nos supera, nos domina y no acertamos a saber qué significa y cómo manejarlo, nosotros mismos nos transformaremos en generadores de violencia y destrucción. (Eduard Vinyamata)

El conflicto es como la lluvia, puede ser agente de la destrucción o de progreso para el hombre. En grandes cantidades y sin tener mecanismos para dirigirlo y encausarlo puede destruirnos. Por el contrario, en pequeñas cantidades puede ser fuente de estancamiento e inhibidor de la creatividad.

Así, la tarea del ser humano respecto del agua: es construir un sistema de control y distribución del agua, que evite inundaciones, que permita su flujo adecuado.

Así, la tarea del ser humano con el conflicto: la tarea es contar sistemas y métodos que permitan abordar los conflictos en madera constructiva, que permitan su flujo adecuado para acercarnos a la posibilidad que hemos enunciado: transformarnos, evolucionar, aprender, ganar.