El camino de lo posible

“En tiempo de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”
Eric Hoffer.

  • ¿Cómo quieres vivir tu vida?
  • ¿Qué logros quieres alcanzar?
  • ¿Cómo quieres usar el poder que está en tus manos?

De acuerdo al diccionario de la Real Academia de la Lengua la palabra posible significa: que puede ser o suceder; imposible, por otro lado significa: lo que no puede ser o suceder.

¿Qué hace que ante un mismo acontecimiento, ante un mismo hecho, dos o más personas vean o sientan de modo diferente? Es imposible o posible.

Para unos, determinada persona tiene mal carácter, para otros es un santo; para unos, el negocio es bueno, para otros, es malísimo. Para unos algo es posible y para otros es imposible.

Pues bien, buen carácter o mal carácter, posible o imposible, son interpretaciones que corresponden a la persona que las emite. En otras palabras, dependen del observador que cada uno de nosotros es. La persona no es “de buen carácter o de mal carácter” simplemente es; el negocio no es bueno, ni malo, es. Comprender el universo de esta manera nos abre un gran espacio de posibilidades: de acción, de comprensión, de relacionamiento con otros, etc.

Creemos experimentar la realidad tal como es. Sin embargo los seres humanos no tenemos acceso a la realidad objetiva. Lo que si tenemos son distintas perspectivas acerca de un mismo hecho y esto es así porque nuestra experiencia está filtrada por nuestros sentidos, nuestros sistemas de creencias, por nuestros modelos mentales.

El mundo, lo real, consiste en lo que nuestros ojos ven, nuestros oídos oyen, nuestras lenguas degustan, nuestra piel siente, nuestra nariz huele. El hombre depende de solamente esos cinco sentidos, por eso es que conocemos el mundo solamente como está presentado por estos sentidos.

Sin embargo la ciencia está comprobando que estos sentidos son limitados, solamente perciben una pequeña gama de colores, sonidos, luz, sensaciones. En pocas palabras, la realidad está sujeta a la limitación de nuestros sentidos.

Además de nuestros sentidos, construimos a lo largo de nuestras vidas diferentes modelos mentales. Estos son ideas profundamente arraigadas, generalizaciones e imágenes que influyen sobre nuestra manera de observar el mundo, y por lo tanto, también sobre nuestra manera de actuar en él.

No es malo tener modelos mentales, malo es considerar que nuestro modelo mental, la interpretación que tenemos de un hecho, de la vida, de una relación es el único modelo mental existente válido. Si pensamos así, la vida se encargará de proporcionarnos múltiples experiencias en las que nos confrontaremos con la inmensa brecha que existía entre nuestras interpretaciones y aquello que termina sucediendo.

Lo que pensamos, lo que creemos saber, solo podemos tratarlo como conjeturas, como posibilidades, y debemos estar siempre abiertos a modificar, a corregir a mejorar nuestras interpretaciones.

El camino de lo posible comienza al dar cuenta de todo lo anterior. Posible e imposible solamente son interpretaciones que hacemos de acuerdo a lo que dictan nuestros sentidos, nuestros modelos mentales, en resumen, el observador que somos cada uno de nosotros.

Toda acción resultará del tipo de observador que cada uno de nosotros es. Para convertir lo imposible en posible debemos concentrarnos y trabajar no en las acciones, sino en transformar el observador que somos, en nuestros modelos mentales, lo que nos llevará a una interpretación distinta de lo imposible y lo posible.

En Solución de Conflictos facilitaremos tu camino de lo imposible a lo posible, en tu transformación del observador que eres, lo que te llevará a diseñar distintas acciones para alcanzar tus metas.