Educación para la paz

¿CÓMO RESUELVE EL MUNDO SUS CONFLICTOS?

¿QUÉ EJEMPLOS OBSERVAN NUESTROS HIJOS?


El mundo actual se caracteriza por el predominio de una cultura de violencia. Ésta afecta a millones de personas en todo el planeta que sufren conflictos armados, situaciones de pobreza, injusticia, violación de derechos humanos, entre otros. También en los ámbitos más cercanos como la familia o la escuela la violencia se utiliza como un medio para resolver problemas.

Nuestros hijos y alumnos se exponen a miles de ejemplos de cómo abordar los conflictos y diferencias destructivamente: la violencia o la amenaza como únicas formas de obtener lo que se quiere, de enfrentar los problemas entre los seres humanos.

Así, no resulta extraño que cada día se escuchen más ejemplos de violencia en las escuelas, a todos los niveles. Fenómenos como el bullying o violencia escolar, consistente en el abuso sistemático de un alumno hacia sus compañeros.


¿QUÉ HACE FALTA?


Nos faltan referentes de cómo enfrentar a los conflictos de una manera diferente a la violenta. No podemos incidir en los contenidos de los medios de comunicación, ni en los grupos sociales violentos, lo que si podemos hacer es enseñarles ejemplos de cómo resolver conflictos en forma constructiva, en cada familia, escuela, centro de trabajo, sindicato, organización, hospital, instituciones públicas.

Las escuelas deben ser lugares en los que los niños aprendan a vivir civilizadamente unos con otros y prepararlos para asumir sus futuros roles como padres, miembros de la comunidad y lideres, y como miembros productivos de la fuerza laboral.

La educación para la paz, comprende la necesidad de una reconstrucción profunda del paradigma de la violencia y medios de solución tradicionales, cuya tarea es de todos y en todos los lugares donde haya que resolver conflictos; desde la sala de un hogar, el aula escolar hasta el salón de líderes, del empresario o político, etc.

Educación para la paz en este ámbito significa: aprender a descubrir y a afrontar los conflictos para tratarlos, resolverlos y transformarlos adecuadamente.

¿Qué temas constituyen un programa de educación para la Paz?


  • Cultura de Paz y Construcción de Paz.
  • Memoria Histórica y su contribución a la Paz.
  • Tratamiento de conflictos: Mediación y Negociación.
  • Nuevos imaginarios para la transformación de conflictos.
  • Comunicación y convivencia.
  • Interculturalidad.
  • Globalización y conflicto.
  • Estrategias creativas de impulso a Procesos de Paz.
  • Recursos y servicios para la Construcción de Paz.

Ofrecer una propuesta pedagógica global puede facilitar una mayor implicación de toda la sociedad ante la responsabilidad del desarrollo de la paz. Y la paz no se contagia a golpes sino por ejemplos, con un trabajo de las actitudes y valores del día a día.

Las directrices de la UNESCO para educar para la paz recogen estos principios de la Resolución de conflictos o conflictología.

  1. Descubrir la perspectiva positiva del conflicto. Verlo como una forma de transformar la sociedad y las relaciones humanas hacia mayores cotas de justicia. Descubrir que los conflictos son una oportunidad educativa, una oportunidad para aprender a construir otro tipo de relaciones, así como para prepararnos para la vida, aprendiendo a hacer valer y respetar nuestros derechos de una manera no violenta.
  2. Aprender a analizar los conflictos y a descubrir su complejidad. Dar pautas tanto al profesorado como a padres/madres y alumnado para que tengan herramientas que les ayuden a enfrentar y resolver los conflictos en los que nos vemos inmersos cotidianamente.
  3. Encontrar soluciones que nos permitan enfrentar los conflictos sin violencia, sin destruir a una de las partes y con la fuerza necesaria para llegar a soluciones en las que todos y todas ganemos, y podamos satisfacer nuestras necesidades. Desarrollar la agresividad no violenta, la asertividad, así como descubrir las bases del poder tanto propio como ajeno serán algunas pistas.